AGROECOSISTEMA
El
agroecosistema o ecosistema agrícola puede caracterizarse como un ecosistema
sometido por el hombre a continuas modificaciones de sus componentes bióticos y
abióticos para la producción de alimentos y fibras.
Componentes de un agroecosistema
Componentes
bióticos: Se agrupan según la fuente de energía que utilizan en:
productores, consumidores primarios o herbívoros, consumidores secundarios o
carnívoros y descomponedores.
Productores
primarios: transforman y acumulan la energía lumínica en forma de
energía química en los enlaces de los productos orgánicos sintetizados a través
de la fotosíntesis. Incluyen las especies de cultivo, las “malezas” y la
vegetación circundante.
Consumidores
primarios o herbívoros: se ubican en un nivel trófico superior
y consumen parte de la biomasa acumulada por los productores. Comprenden a
insectos, liebres, hongos, aves y también al ganado: vacas, ovejas, etc.
Consumidores
secundarios o carnívoros: parte de la biomasa acumulada por los
consumidores primarios es consumida por los carnívoros. Comprende a aves
rapaces, predadores de insectos, parásitos de los animales, etc. El hombre
puede ubicarse en el segundo y/o tercer eslabón de la cadena, según la fuente
de su alimentación.
Descomponedores:
son también consumidores, pero se alimentan del tejido muerto de los otros
organismos (necromasa). Intervienen en la descomposición de la materia orgánica
y en el ciclado de nutrientes.
Componentes
abióticos: en el caso de los agroecosistemas además del suelo,
nutrientes inorgánicos, agua, clima se incluyen los alambrados, corrales,
casas, galpones, maquinarias, etc.
Componentes
socio-económicos: el componente socioeconómico es de gran
complejidad y dinámica, incluye desde las relaciones laborales en forma predial
(mano de obra asalariada, familiar, relación de salarios), el efecto de otros
agroecosistemas con similares o diferentes propósitos, las lógicas y
trayectorias productivas, la tecnología, los precios, los mercados (producción,
distribución y consumo), la propiedad o no de la tierra, el acceso a créditos y
mercado y hasta la política económica y agrícola en particular. Estos factores
o elementos constitutivos de los agroecosistemas pueden influir en los sistemas
agrícolas tan decisivamente como una sequía, un ataque de plagas o la
disminución de los nutrientes en el suelo.
